¿Sabías que la conexión entre las personas y los perros puede ser una herramienta terapéutica?
Las Intervenciones Asistidas por Perros son aquellas donde perros especialmente seleccionados y formados, participan en sesiones estructuradas con objetivos terapéuticos, educativos y/o sociales.
Aunque pueda parecer una metodología moderna, sus raíces se remontan a la Antigua Grecia, donde ya se reconocían los beneficios terapéuticos de la interacción con animales. Desde entonces, esta práctica ha evolucionado y se ha consolidado como una herramienta eficaz, avalada por numerosos estudios científicos que demuestran su impacto positivo en diversos contextos, desde la rehabilitación física y la educación, hasta el apoyo psicológico y la integración social.
El binomio animal-humano.
La clave del éxito de las intervenciones reside en la colaboración estrecha y coordinada entre el perro de apoyo y la persona profesional. La combinación de la presencia y las habilidades que desarrolla el perro de apoyo con el saber hacer y guía de la persona profesional, crea un equipo poderoso que puede ofrecer numerosos beneficios a los usuarios de estos programas.
Algunas de las características y habilidades necesarias en los perros de apoyo son estas:

Sociabilidad:
Capacidad y disposición para interactuar, relacionarse y comunicarse con otros perros, animales y personas.
Seguridad:
Una confianza en sí misma y en su entorno que le hacen mostrar un comportamiento tranquilo y equilibrado.
Iniciativa:
Capacidad para tomar decisiones y emprender acciones sin una dirección constante por parte de su guía, mostrando curiosidad y autonomía en sus acciones.
Gestión emocional y manejo del contexto:
Capacidad para entender lo que sucede y manejar sus emociones de manera saludable y adaptativa.